Frontera Natural. Óscar Pérez

La exposición que se muestra en la Sala Ben Al Jatib de Málaga constituye una extensión del Proyecto FRONTERA NATURAL que se expone simultáneamente en la Sala Robert Harvey de la misma localidad. En este caso el artista Óscar Pérez realiza un trabajo pictórico sobre la superficie fotográfica de sus paisajes de la costa mediterránea. Esta acción pictórica realizada sobre la superficie bidimensional viene a completar las intervenciones artísticas realizadas en los distintos lugares naturales que forman parte del proyecto total, así como junto a la instalación realizada en el interior de la Sala Robert Harvey. De este modo el artista trabaja sobre tres elementos distintos, la imagen fotográfica representada en la superficie del cuadro, el lugar natural y su relación con el no-lugar protagonizado por la instalación escultórica en el interior.

 

La inauguración tendrá lugar el día 6 de febrero a las 20:30.

Horario: de 9 a 14h. tardes previa cita: 951293501

Óscar Pérez, www.oscarluisperez.blogspot.com.es , Córdoba 1968, reside en Málaga desde 1970, Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada y Doctor por la Universidad de Málaga, Facultad de Ciencias de la Comunicación, Tesis Doctoral fundamentada en el Land Art. Expone su obra desde el año 1991 en Galerías de Arte e instituciones importantes, ha recibido premios de prestigio tales como II Premio de Pintura-Dibujo, Muestra Andaluza de Jóvenes Artistas Plásticos, Junta de Andalucía, 1994, y Premio Nacional de Grabado "José Luis Morales y Marín", MGEC, Museo del Grabado Español Contemporáneo, Marbella, Málaga 2000, entre otros. Desde el comienzo de su andadura su trabajo artístico ha mantenido una estrecha relación con su entorno geográfico tanto a través de realizaciones pictóricas, tales como La Abstracción del Paisaje en Galería Alfredo Viñas de Málaga en 1995 o El Gran Mural del Hall de entrada del Palacio de Ferias y Congresos de Málaga realizado en 2003, además de otros trabajos donde planteaba la relación entre pintura, escultura y fotografía como el Proyecto Arcadia, Proyecto El Hades o el Proyecto Aguadulce, mostrados en la Galería Alfredo Viñas, Ayuntamiento del Rincón de la Victoria y la Diputación de Málaga respectivamente, todos ellos durante la primera década del siglo XXI.

De los trabajos realizados en el exterior, en la naturaleza, a la intervención directa sobre la representación del soporte fotográfico, en el proceso de producción del objeto minimalista. Estas fotografías intervenidas, producto del numeroso archivo fotográfico realizado durante mis paseos en el entorno natural cercano, se sitúan a medio camino entre la representación de la realidad y el objeto minimalista. Desde el comienzo he mantenido un gran interés por el lenguaje minimalista, por la escultura y la pintura, y sus repercusiones en el campo expandido. La pintura va a estar siempre presente, estructurando todos estos movimientos en el tiempo, siempre interesada por la totalidad de la obra, como algo indisoluble. La idea de economía, simplificación del repertorio cromático y el tratamiento y estudio de las superficies, están presentes como elementos más importantes del lenguaje minimalista. Es así como el objeto pictórico y el escultórico se acercan. El arte mínimal se formula mediante conceptos como los de “dimensión y presencia” que caracterizan a este tipo de obras. La explicación de éstas queda en términos formales de color, composición, escala, formato y ejecución. La repetición suele ser elemento de lenguaje de la expresión minimalista. La esencia de una cosa, expresar una cosa a través de la insistencia hace que sea esta la esencia de dicha expresión. La repetición pasa a ser uno de los valores más importantes de este tipo de obras, donde encontrar la variedad en la repetición, y solo el matiz altera la visión y la experiencia estética de esa experiencia limitada que se repite con insistencia para el conocimiento de lo universal a través de la experiencia insistente de lo particular. El arte mínimo está relacionado con la naturaleza de la experiencia y sus relaciones perceptivas. La búsqueda de lo trascendente, lo universal, lo absoluto, y sin embargo la negación de la existencia de valores absolutos, serían las razones del arte minimalista de fin de silgo XX. La obra mínimal es reductiva y busca la esencia de los materiales, su presencia física y personalidad. La obra de arte minimalista no siempre pudo desarrollarse en el marco de la galería o museo, surge aquí una nueva necesidad de expresión, el lugar entra a formar parte de este nuevo lenguaje. En esa búsqueda de nuevos materiales como tierra, agua, fuego, se sitúa la relación con lugares y escenarios que nada tienen que ver con los interiores de una galería de arte. Esas Fronteras Naturales, montañas, mares, costas y lagos van a protagonizar estas obras denominadas bajo el término de Land Art.

La fotografía se introduce aquí formando parte del proceso creativo como documento de la acción o intervención en los lugares. Desde los años ochenta la fotografía se sitúa en un terreno movedizo e inseguro formando parte de discursos heterogéneos de difícil clasificación, surge así, el concepto de Híbrido. Esta hibridación va a generar un amplio abanico expresivo dando un paso más en la complejidad de la interrelación lingüística, hacia un lenguaje anfibio. La fotografía pasa así de imagen documento de una acción-intervención a soporte físico que participa de los procesos híbridos del lenguaje de las últimas décadas. El arte híbrido sitúa su experiencia en los límites o “fuera de”  los géneros artísticos tradicionales; se propone abolir las fronteras y transgredir su propia naturaleza, conduciéndose por un terreno pleno de mutaciones. Este se constituye en un sistema de migraciones que producen fenómenos difícilmente clasificables, y cuyas características son ahora heterogeneidad, multiplicidad e intertextualidad.

Desde el terreno puramente pictórico cabe citar a autores que partiendo de la superación de los estereotipos creados en cada época han conseguido un grado de libertad lingüística utilizando las formulaciones híbridas entre la pintura y la fotografía, tal es el caso de los alemanes Gerhard Richter o Sigmar Polke. Richter fusiona la pintura y la fotografía estableciendo un debate entre los dos medios, lo real frente a lo fotográfico, lo objetivo frente a lo abstracto. Imágenes de su entorno diario, familia, estudio, paseos, etc. La fotografía manchada con espátula, arrastres, goteos de pintura y pinceladas interventoras, producto del excedente de sus obras de gran formato. Así mismo las imágenes son fruto de la ingente producción de instantáneas de sus archivos fotográficos.

Óscar Luis Pérez Ocaña

 

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